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Sobre los templos de Ramsés II y su esposa Nefertari




 
Al igual que otros templos, al construirse la Alta presa de Asuán, los templos de Ramsés II y su esposa Nefertari también iban a quedar sepultados por las aguas del lago Nasser. En 1959, Egipto hizo un llamamiento a la UNESCO para la salvaguarda de los templos de Abu Simbel.
 
Estas fechas (20 de febrero y 20 de octubre) conmemoran, supuestamente, el cumpleaños del rey y el día de coronación, respectivamente. Debido al desplazamiento del templo durante la década de los sesenta del siglo pasado, se cree que este acontecimiento se produce ahora un día después de cuando ocurría originalmente.
 
El Templo Menor de Abu Simbel se encuentra al norte del Gran Templo. Fue tallado en la roca y dedicado a Hat Hur, símbolo del amor y la belleza, y también a la Gran Esposa Real, Nefertari. La fachada está adornada por seis estatuas erguidas, cuatro de Ramsés II y dos de Nefertari. 
 
Excepcionalmente, las seis son de la misma altura, lo cual indica la representación simbólica de Hat Hur que era la esposa de Horus, fuente de la legitimidad divina para gobernar. La entrada conduce a una sala que contiene seis pilares que llevan la cabeza de Hat Hur.

El muro oriental lleva imágenes e inscripciones representando a Ramsés II golpeando al enemigo ante imágenes de Ra Horajti y Amón-Ra. Otras escenas muestran a Ramsés II y a Nefertari ofreciendo sacrificios a los neterú.
 
El mayor rango social lo ostentaba el rey, quien estaba dotado de los poderes que garantizaban la prosperidad del territorio. La vida del rey (faraón) estaba regida por un ceremonial fastuoso. Era la encarnación suprema de Horus, quien personificaba el orden del cosmos frente al caos. El mantenimiento del ciclo vital, entendido como una sucesión temporal repetida hasta el infinito, quedaba garantizado por la legitimidad del rey. Con cada nuevo reinado empezaba el «año uno», un nuevo periodo que restauraba tres acontecimientos fundamentales: el restablecimiento del orden, el triunfo de Horus sobre el enemigo y la unificación de los dos Egiptos, representada en la protección del Bajo Egipto.
 
La imagen del faraón golpeando a sus enemigos con una maza se puede encontrar en bajorrelieves a lo largo de toda la historia del Antiguo Egipto, incluyendo a faraones de los que se desconoce su intervención en batallas, fue una imagen simbólica propagandística del poder real y del establecimiento de Maat; el orden, la justicia y el equilibrio.
 
 
Texto compartido por Samir Hiweg

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