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Juan Latino

 Emilio Buale, en la piel de Juan Latino, en 'Cachita'. /R. I. Emilio Buale, Juan Latino, en 'Cachita'.


JUAN LATINO , negro y catedrático de la Universidad de Granada.

Diversas referencias, incluyéndose a él mismo, le describen como de origen etíope, es decir, de raza negra, lo que en el siglo XVI era equivalente a los actuales conceptos de "subsahariano" o "negro africano". Aunque pudiera ser que fuese mestizo, ya que algunas especulaciones apuntaban a que era fruto de los amores entre Luis Fernández de Córdoba (que fuera yerno del Gran Capitán) y una esclava negra que había comprado a los portugueses en Sevilla. 

Había nacido en Cabra (Córdoba) poco tiempo antes que Gonzalo, el heredero legítimo de la casa y fue adjudicado como su paje/sirviente personal, algo que a algunos les hace sospechar que fuesen hermanastros. Por esta razón y también porque recibió practicamente la misma educación que su joven señor. La diferencia es que Juan de Sessa, como se llamó en realidad, se apellidaba según uno de los títulos de la familia.

Aprovechó en sus estudios y en ellos prospera tanto que pensó en ser médico, aunque se decantó por las humanidades.

La familia cambió su residencia de Córdoba a Granada y allí, junto a Gonzalo, asiste a las clases en la Universidad. 

Al principio se le prohibía la entrada a las aulas dada su condición de esclavo, así que se situaba junto a la puerta y fuera de la clase tomaba apuntes y aprendía.

Sus amos apreciaron su entusiasmo y talento y lo animaron a proseguir sus estudios, la Universidad le aceptó como alumno y, a los 28 años, logró ser Bachiller de Filosofía. 

Al poco tiempo fue manumitido siendo esto buena muestra de la consideración y estima en que le tenían.

Años después alcanzó el grado de Licenciado y, solo un año más tarde, el de maestro en la Universidad. 

Fue el primer catedrático negro en la historia de los estudios superiores en España. 

Su prestigio debió acrecentarse considerablemente y el día de San Lucas de 1565 pronuncia el discurso de apertura académica de la Universidad de Granada. 

Para alcanzar el grado de catedrático había sido examinado por una comisión que encabezaron el arzobispo Pedro Guerrero, el jurista Pedro de Deza y el gobernador Conde de Tendilla.

Según afirma Aurelia Martín, profesora de Antropología Histórica de la Universidad de Granada:"Fue el primer afroeuropeo que escribió obras de creación literaria en latín erudito, el primer humanista afroespañol y el primer etíope que se dirigió con ironía a los blancos. Además conformó una de las primeras parejas mixtas legalmente constituidas en España".

Casó con Ana de Carneval, hija de un Caballero Veinticuatro de Granada y administrador del patrimonio del Ducado de Sessa. Fue un matrimonio por amor, no acordado o por interés. Parece ser que era notorio el amor que se profesaba la pareja que se habría conocido porque él daba a ella clases particulares de gramática, hecho que dio lugar a algunas letrillas populares.

Fue tal la fama que alcanzó Juan Latino que Felipe II encargó un retrato suyo para colocarlo en la Galería de Hombres Sabios del Real Alcázar de Madrid. 

Cervantes le alabó en el prólogo del Quijote, también Lope de Vega hizo lo propio y hasta escribieron una obra de teatro inspirada en su exitosa vida.

Era reconocido en tal medida que se le encargó una semblanza de don Juan de Austria, hermanastro del rey, a quien entrevistó en persona; y de su triunfo en Lepanto, la obra se intituló "Austriada".

Su segunda gran obra fue una elegía al que fuera su amo, amigo y supuesto hermanastro, Gonzalo Fernández de Córdoba. Denotando afecto sincero y profundo hacia él.

La tercera gran obra fue una carta a Felipe II defendiendo la permanencia de los restos de los Reyes Católicos en la Capilla Real porque estaba presente entonces la idea de llevárselos al Escorial. Muchos y sólidos debieron ser sus argumentos porque Isabel y Fernando siguen en Granada.

Habría muerto alrededor de los 90 años, habiendo procreado cuatro hijos, fue muy querido, muy valorado y reconocido en vida como persona culta y de muchas letras  más allá de los estereotipos, los prejuicios y las circunstancias.

Estamos hablando del siglo XVI, una buena muestra de como España era (y sigue siendo) diferente al resto del mundo en muchos aspectos, para orgullo de todos.



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