Colaboración de Antonio Campano Díaz
"VIRGEN CON EL NIÑO", Marcelo Coffermans (1560). Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Estamos
viendo la obra de un pintor flamenco (probablemente natural de Brujas),
que trabajó en Amberes en la segunda mitad del siglo XVI. Gracias a que
Flandes formaba parte de la herencia recibida por Felipe II, las
relaciones comerciales entre este territorio y España, eran intensas en
aquellos tiempos. En nuestro país se conservan un buen número de cuadros
de este artista, en Madrid hay varios, en Extremadura, Jerez,
Canarias... Y éste, del Museo de Bellas artes de Sevilla, estaba en muy
mal estado. La Asociación Amigos del Museo, puso gran parte del dinero
necesario para su restauración, que costó 70.000 euros hace 13 años
(aproximadamente lo mismo que costó restaurar, casi por el mismo tiempo,
las cuatro tablas que donaron las Órdenes Militares, procedentes del
Convento de San Benito de Calatrava -la publiqué el otro día-).
La
Virgen, de bello rostro ovalado, abre un libro que muestra a su Hijo
Niño, sobre su regazo. Dos ángeles la coronan entre nubes celestiales...

El
Niño carece de la expresión infantil de nuestros pintores barrocos,
como pudieran ser los de Murillo, pero estamos admirando la obra de un
pintor influenciado por los Primitivos Flamencos, que pusieron toda su
atención en el detalle más minucioso. Obsérvese la camisa transparente y
las filigranas de los bordados de mangas y cuello.
Los
ojos entrecerrados, con la mirada hacia abajo, es un rasgo de las
representaciones de la Virgen, que caracterizan la obra de este pintor
flamenco.
Parece
que el canónigo Antoní Lainez Clavijo es el donante, pero más de medio
siglo después de haberla pintado el tema Marcelo Coffermans. Desconozco
lo pormenores de tal circunstancia, y para qué capilla la cedió
(probablemente para su propio entierro)
Detalle de uno de los ángeles. Es característico en este pintor, los rostros amables y muy bellos.
Detalle del manto de la Virgen
Cartela del Museo