La Conquista de Mallorca (1229): expansión feudal y proyección mediterránea de la Corona de Aragón
María del Carmen Calderón Berrocal
La conquista de Mallorca en 1229 por Jaime I de Aragón constituye un episodio decisivo en la expansión mediterránea de la Corona de Aragón. Más allá de la dimensión militar, el proceso implicó una profunda transformación política, social y económica de la isla, integrándola en las dinámicas comerciales y estratégicas del Mediterráneo occidental.
1. Contexto político y religioso
A comienzos del siglo XIII, la isla de Mallorca formaba parte del mundo islámico bajo dominio almohade. La empresa conquistadora fue presentada como cruzada, combinando intereses espirituales y materiales.
El Mediterráneo occidental era un espacio de competencia entre potencias cristianas e islámicas. La expansión aragonesa respondía tanto a intereses nobiliarios como a objetivos estratégicos.
2. La campaña de 1229
La expedición partió desde Cataluña con apoyo nobiliario y urbano. Tras el desembarco en Santa Ponça, la batalla de Portopí abrió el camino hacia la capital.
La toma de Madina Mayurqa supuso el colapso del poder musulmán en la isla.
3. El repartimiento y la nueva sociedad
Tras la conquista, se realizó el reparto de tierras entre nobles, caballeros y órdenes militares. Este proceso transformó la estructura agraria y estableció una sociedad feudal de raíz catalana.
La población musulmana fue parcialmente esclavizada o expulsada, produciéndose un cambio demográfico profundo.
4. Mallorca en el Mediterráneo
La isla se convirtió en punto estratégico para el comercio y la navegación. Su posición facilitó la expansión hacia Cerdeña y Sicilia, consolidando la proyección marítima de la Corona de Aragón.
Conclusión
La conquista de Mallorca no fue un episodio aislado, sino parte de una estrategia más amplia de expansión mediterránea. Supuso la integración de la isla en un sistema político, económico y cultural que transformó su historia de manera duradera.